Sunday, February 15, 2015

Canada. O Canada.

In his presentation of evidence of the plot coup the government claims to have foiled, the president of the National Assembly Diosdado Cabello included the Canadian and U.K. governments in the plot.

According to Telesur, Cabello said “that members of the Royal Canadian Mounted Police, and members of the U.K. diplomatic core in Venezuela, had been involved in [the] plans, including seeking information on airport capacity in case of emergencies.”

Cabello did not explain, if indeed Canadian and U.K. diplomats asked for such information, why that would constitute evidence that they have links to a coup plot.

It is not the first time Canada has been accused of conspiring against the Venezuelan government.

I came across this open forum commenting on the Telesur news clip. It is interesting in that it illustrates some the most common conspiracy theory supporting arguments.

For example, the “historic corroboration” argument -they did it before, they are doing it now, they will do it again in the future-: “Yet since our government was involved in helping oust a democratically elected leader in Haiti, logic demands that this is not an impossibility.”

There are also good examples of the “evidence by association” with another conspiracy theory: “We know that Saudi Arabia is actually manipulating oil prices to hurt Russia so that’s totally credible.”

Some of the commentators however also ask for evidence: “I’d like to see the evidence also;” “I would like to see more information on this;” “Cough up some evidence the rest of the world can verify.”

Some also appeal to a common sense explanation to counter the conspiracy theory: the information supposedly gathered by Canadian officials “would be needed to evacuate Canadian expats, nothing else;” “If there were indeed Canadian agents (RCMP or otherwise) in-country who were quietly gathering info about airport capacities, it is entirely likely that it was in the context of developing a contingency plan to quickly evacuate Canadian expatriates and diplomatic staff from the country”

Finally, in an interesting twist, this blog is quoted in the discussion as supporting the argument that the Venezuelan government is delusional and paranoid. I protest. 

How many coup plots?

BBCmundo correspondent in Caracas, Daniel Pardo (@pardodaniel), asked me last week how many times has Maduro claimed there is a plot to overthrow his government.

It’s a tricky question because part of the official rhetoric is that there is a permanent, ongoing coup (golpe continuado), against the government, in the form of an “economic war,”  “psychological war,” “media war,” etc.

Also it is difficult to separate the different coup plot claims from the several times government officials refer to the same coup plot.

I counted at least seven separate coup plot announcements by Maduro, corresponding to different coup plots, since March 2013. Here are the links in this blog to those announcements:

March 25, 2014: http://venezuelaconspiracytheories.blogspot.com.es/2014/03/three-air-force-generals-accused-of.html (This was the first “Blue Coup” according to Diosdado Cabello, which is now being “re-activated” in the current “Jericho Operation”.)
April 8, 2014: http://venezuelaconspiracytheories.blogspot.com.es/2014/03/three-air-force-generals-accused-of.html (I count this as a separate coup plot announcement but it is not clear to me if the government was referring to a defeat of the previous “Blue Coup” or to a new coup plot. Jaua and Cabello mention different conspirators for this one: opposition leaders, the United States, and Colombian ex-president Álvaro Uribe.)
April 15 2014: http://venezuelaconspiracytheories.blogspot.com.es/2014/03/three-air-force-generals-accused-of.html (This was one of the first mentions of the “ongoing coup”, so I counted it as one.)

So there: that’s 5, 6 or 7, depending on how you want to count them and what you consider to be a separate coup plot announcement.

Also, they are different but often overlap with claims of magnicidio (plot to kill the head of State). I have yet to count those. If you think about it, a magnicidio would necessarily entail a coup d’état, so the count of coup plots would be much higher.

Most opposition leaders knew about the coup plot

President Maduro claims that most of the leaders of the opposition parties umbrella group Mesa de la Unidad Democrática (MUD), including Capriles Radonski, had at least prior knowledge of the coup plot he claims to have foiled last week.

“Almost all of the known leaders of the so called MUD knew of this attempt, this ambush, including the four-times-looser ex-candidate [cuatriperdedor Capriles Radonski], he knew [as well]. I don’t want to imply that they were all in [the plot]. But it was an open secret [secreto a voces] among them that something was about to happen,” said Maduro.


(I especially like how AVN has taken its propaganda language to new levels: The opposition Mesa de la Unidad de Democrática is referred to as the Mesa de la llamada Unidad Democrática, because the Mesa is not really democratic but a roundtable of coup mongers.)  
Presidente Maduro: MUD tenía conocimiento del fallido plan golpista
Caracas, 14 Feb. AVN.- La mayoría de los integrantes de la Mesa de la llamada Unidad Democrática (MUD) tenían conocimiento del fallido golpe de Estado que pretendía perpetrar un reducido grupo de la Aviación Militar y de civiles, con apoyo del gobierno de Estados Unidos, el pasado 12 de febrero, señaló este sábado el presidente de la República, Nicolás Maduro.
"Casi todos los dirigentes conocidos de la llamada MUD sabían de este atentado, de esta emboscada, incluyendo al excandidato cuatriperdedor (Henrique Capriles Radonski), lo sabían. No quiero decir que estaban metidos todos. Era un secreto a voces entre ellos que algo iba a pasar", dijo, en cadena nacional de radio y televisión.
Reiteró que el plan golpista contó con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, al tiempo que rechazó las declaraciones de la portavoz del Departamento de Estado de ese país, Jen Psaki, quien calificó como "ridículas" las acusaciones hechas por el presidente de la República.
"Presidente (Barack) Obama ni son ridículas ni risibles. Usted debería estar preocupado que a nombre de usted se estén preparando golpes de Estado, intentonas en gobiernos y en repúblicas democráticas como Venezuela, solamente los hacen ustedes, desde los Estados Unidos, en su arrogancia imperialista", expresó.
Del mismo modo, el mandatario llamó al pueblo a mantenerse en alerta ante los planes golpistas, que factores internos y externos traman contra Venezuela, su gobierno y su población.
Agradeció el respaldo de los movimientos sociales, comunidades organizadas, Unidades de Batalla Bolívar Chávez (UBCh), Círculos de Lucha Popular, así como al Gran Polo Patriótico y a los trabajadores ante los intentos de desestabilizar al país.
Vale recordar que este jueves, Maduro informó al país el desmontaje de un nuevo plan golpista que estaba planificado para ser ejecutado el pasado 12 de febrero, cuando se cumplía un año del comienzo de las guarimbas. Esta operación contaba con el apoyo de un reducido grupo de oficiales de la Aviación militar y de civiles.
Fortalecer unión de la FANB
El Presidente informó que se reunirá con las distintas promociones de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) para fortalecer la unión entre los integrantes de la institución castrense.
Precisó que sostendrá reuniones con miembros de las promociones de la FANB, que egresaron desde el año 1985 hasta el 2014.
Explicó que los encuentros permitirán, además, revitalizar el espíritu de cadete que los oficiales de la FANB deben tener durante toda su vida dentro de la institución militar.
"El espíritu del honor, de la lealtad, de la unión, de la disciplina, de la subordinación. El espíritu del amor y la unión con el pueblo. Vital, vital, vital", añadió Maduro.
Extradición de J.J Rendón
Durante la actividad de este sábado, informó que la extradición del asesor, estratega político y prófugo de la justicia venezolana Juan José (JJ) Rendón, está en marcha.
"Lo vamos a traer en extradición muy pronto, ya casi tenemos lista la extradición conversada para traerlo a Venezuela", reveló Maduro.
Rendón se mantiene en contacto con la red criminal del terrorista Luis Posada Carriles, asesor de cada conspiración para derrocar, por todos los medios, al gobierno de Venezuela. Lo confirmó la reciente publicación en Caracas de un intercambio de correos entre Rendón y Ricardo Koesling, un cubano-venezolano que desde décadas se mueve a la sombra de Posada.
Por otra parte, Maduro sostuvo que medios de comunicación de Colombia promueven una campaña de odio y desprecio contra su gobierno y el pueblo de Venezuela.
Explicó que empresas de comunicación colombianas pretenden desmoralizar a Venezuela y precisó que la Revista Semana de Colombia es uno de los medios que impulsa una campaña de odio y ataques contra su persona, el comandante Hugo Chávez y el pueblo venezolano.
Expo Feria en Madrid
El jefe de Estado manifestó que del 1 al 2 de marzo próximos se realizará en Madrid, España, una Expo Feria en la que el Gobierno Nacional expondrá los logros sociales de la Revolución Bolivariana y desmontará la campaña de descrédito que los medios de comunicación de ese país mantienen contra el país.
En el evento participarán artistas, movimientos sociales, habrá muestras de cine, entre otras actividades para destacar los avances sociales del pueblo en los 16 años de proceso revolucionario.
Igualmente, señaló que en el mes de enero los medios de comunicación privados de España escribieron 1.050 páginas contra el Gobierno Bolivariano y el pueblo, por lo que resaltó como fundamental desmontar la matriz mediática realizando la Expo Feria.

Mounting evidence of coup attempt

It seems the strongest evidence the government has of the coup d’état it claims it has foiled last week is the confessions the several air force officers arrested. According to the president of the National Assembly Diosdado Cabello, those officers have confessed their links to opposition leaders Julio Borges, Maria Corina Machado, and Antonio Ledezma.

A second piece of incriminating evidence is a video shown by Cabello in his TV show Con el Mazo Dando. In the 25 seconds video a group of people in a room display what look like military uniforms. According to Cabello the video corresponds to the moment right before the conspirators were getting ready to film a second video. The second video would be conspirators’ message to the country once the coup had been successful and the government overthrown. That video has not been shown by the government and it is unclear if it is in their possession.

Opposition leader Julio Borges has denied the government’s accusations. He said the claims are absurd and assured that he and his party (Primero Justicia), are concentrated on the coming legislative elections.


Friday, February 13, 2015

Como tomar en serio las teorías de la conspiración

Aquí un reposteo de mi contribución al excelente blog Mundanos, de mi amigo Juan Cristobal Castro. Espero sea la primera de varias colaboraciones sobre el tema.
Como tomar en serio las teorías de la conspiración

Hugo Pérez Hernáiz

Todos somos teóricos de la conspiración

Alegatos de una guerra económica, psicológica, mediática, de cuarta generación, de baja intensidad, conducente a un golpe económico, magnicidio, sabotaje, son todos “teorías de la conspiración”, no porque sean verdaderos o falsos sino porque se basan en la suposición de que detrás de todo evento hay agentes que conspiran para llevar a cabo sus propósitos.
Nada más natural, conspirar es probablemente la segunda profesión más antigua. Desde el ámbito político al financiero, actores se ponen de acuerdo en secreto para obtener beneficios. Una buena dosis de escepticismo frente a las intenciones de ciertos actores y lo abierto de sus acciones es algo muy sano, sobre todo cuando esos actores son poderosos. Ese sano escepticismo nos hace a todos en pequeña medida teóricos de la conspiración. Dudamos, y hacemos bien en hacerlo, de la sinceridad de los poderosos porque sabemos que tienen intereses y que esos intereses no siempre coinciden con los nuestros.

Todos conspiran contra nosotros
Puede que no exista solución de continuidad entre la teoría de que algún político en secreto se reúne con otro para negociar algo y la teoría de que los Iluminati controlan el mundo, pero es evidente que hay una diferencia importante entre el escepticismo de la primera teoría y lo delirante de la segunda. La clave está en el alcance del poder explicativo de la teoría.
Mientras que en el primer caso limitamos nuestra teoría a los manejos secretos de actores concretos, en la segunda explicamos todo como el efecto de la conspiración. La literatura psicológica de principios del siglo XX llamó a esta condición “paranoia”. No se trata en tales casos de un escepticismo normal. El que cree en serio en tal teoría para explicar el mundo pierde el control de su vida, se siente perseguido y acosado. Nada pasa por casualidad: se cae un vaso de la mesa y en realidad ha sido tumbado por los conspiradores, piensa en algo y tal pensamiento ha sido inducido por sus enemigos, enferma y tal malestar ha sido “inoculado” por agentes del mal.

¿Es realmente necesario presentar evidencias?
El escéptico que sospecha de que algún político se reúne en secreto con un banquero para hacer malos tratos suspenderá su absoluta certeza de que tal reunión ha ocurrido hasta que tenga pruebas concretas. No así el teórico de la conspiración: otras formas retóricas de ofrecer evidencias operan en estos casos.
Cuando el ex-ministro Rodríguez Torres daba aquellas curiosas ruedas de prensa prometiendo pruebas de planes de magnicidio y golpes, mostraba como evidencia de sus teorías láminas de presentación en las que se señalaban “relaciones” marcadas con acusadoras flechas entre altos personeros imperiales, presidentes de otros países, exiliados políticos venezolanos, narcotraficantes, políticos locales y representantes de organizaciones de derechos humanos nacionales y extranjeras. Las flechas y punteros eran, en sí, la evidencia. Las ruedas de prensa siempre terminaban con la promesa de que en el futuro próximo se presentarían muchas más evidencias. Eso no ocurría nunca, pero en algún momento el ministro declaraba que ya habían sido presentadas suficientes evidencias el pasado.
El caso de Rodríguez Torres era extremo y casi cómico, pero por lo general el teórico de la conspiración no siente la necesidad de presentar evidencias en sí. La fuerza de la historia es suficiente para aceptar la teoría.
Por ejemplo, parte del discurso conspirativo latinoamericano está montado sobre la base de un fuerte sentimiento anti-imperialista. El anti-imperialismo es una forma retórica muy poderosa porque pretende partir de unos supuestos históricos que casi todo el mundo acepta: “El Imperio siempre ha metido su mano en América Latina y siempre lo hará”. Y en efecto todo latinoamericano aprende desde niño de casos históricos muy concretos y reales en los que las malas intenciones y acciones del Imperio han sido evidentes.
Pero una cosa es aceptar esa versión de la historia latinoamericana y otra muy distinta es leer esa historia en clave de “todo lo que ha sucedido en nuestros países es la consecuencia directa de la acción secreta de agentes imperiales”. El teórico de la conspiración obsesivamente busca en la historia “verdades” que luego absolutiza para todo tiempo y lugar. Así por ejemplo, como en el caso de Eleazar Díaz Rangel, descubre en documentos desclasificados del Departamento de Estado que a Allende en Chile se le hizo una “guerra económica” (no discuto si tal aseveración es en realidad posible descubrirla a partir de esos documentos), luego es de tontos no aceptar que al actual gobierno venezolano también se le está aplicando la misma receta conspirativa.
Es una forma de construcción retórica de la forma “ha sido así antes, es por lo tanto así ahora” que por supuesto no representa evidencia real de conspiración. Tan sólo requiere que el que escucha acepte la “historia” y de allí extrapole, que aplique la “lógica”, que no sea ingenuo, que se dé cuenta de que el mal siempre es el mal y siempre actuará de la misma manera.
Otra forma retórica muy común es el otorgarle a los eventos intencionalidad. A eventos provocados por accidentes se les atribuyen causas subjetivas, como el sabotaje. Las subidas de precios, la escasez, el acaparamiento, las colas, etc., pueden muy bien ser explicadas como las consecuencias objetivas y naturales de ciertas políticas económicas. Pero el teórico de la conspiración preferirá explicar esos males de la economía apelando a la intención del conspirador: alguien concreto está acaparando y subiendo los precios. A esta certeza de intencionalidad se añadirá la visión total del mundo: ese alguien que acapara está coordinando sus acciones de acaparamiento con otros actores: políticos, agentes del imperio, ONGs de derechos humanos, todos son parte de la conspiración que finalmente se expresa en ese acto pequeño que es el dueño de un abasto guardando la leche o el azúcar en su depósito.
Detrás de todo ello está también la explicación de los males preguntando a quién beneficia esos males. Para el teórico de la conspiración, que en esto actúa como muchos detectives de novelas policiales, bastará con descubrir quién se ha visto beneficiado por el crimen para saber quién ha cometido el crimen, qué intención está detrás del saboteo, del acaparamiento o de las colas. Por ejemplo, si aceptamos el supuesto de que a la oposición, o al imperio, o al narcotráfico colombiano, le beneficia el desorden económico en Venezuela porque tal desorden llevaría inevitablemente a un cambio de gobierno, entonces para el teórico de la conspiración es evidente que los enemigos del gobierno están detrás de las colas. Esta ha sido la forma retórica usada por los medios oficiales en su reciente campaña sobre la “guerra psicológica” y la neurosis detrás de las colas. Presentar evidencias de esa guerra se hace incensario si se ha “demostrado” que las colas son causadas por, o causan ellas mismas, “neurosis masiva”, y que esa condición psicológica generará el desorden que supuestamente beneficie a la oposición.

¿Pero acaso es posible presentar evidencias?
En último extremo el teórico de la conspiración responderá que no. La conspiración es por definición un acto secreto. El conspirador profesional esconderá hábilmente las pruebas de su conspiración. ¿Acaso esperan que veamos muerto al presidente para poder presentar pruebas de que hay un plan magnicida? preguntaba una vez alguien del gobierno exasperado por la solicitud de evidencias del complot que denunciaba.
Por eso para el teórico de la conspiración es necesario “leer entre líneas”, hacer análisis lingüísticos, semiológicos, interpretar en su contexto histórico y adjudicando la verdadera intencionalidad a grabaciones, correos electrónicos y declaraciones públicas de los conspiradores.
El escritor alemán Lion Feuchtwanger, preocupado por el efecto negativo que en la opinión pública occidental pudieran tener los primeros juicios espectáculos de Moscú en 1936, se atrevió a presionar un poco a Stalin en una entrevista personal:
“Yo hablé una vez más del efecto negativo que había tenido en el extranjero aquel proceso demasiado simplista contra Zinóviev, incluso entre personas bien intencionadas. Stalin se mofó un poco de aquellos que exigían demasiados documentos escritos, antes de dignarse a creer en una conspiración; los conspiradores entrenados no tienen por costumbre dejar sus documentos por ahí, a la vista de todos”. (citado por Karl Schlögel en Terror y utopía. Moscú en 1937)

¿Qué hacer?
No resulta fácil rebatir una teoría de la conspiración, sobre todo si esta se ha convertido en el discurso oficial de un gobierno y de todo su aparato mediático estatal. Sabemos que estamos ante una forma de interpretar la realidad que no es correcta, que hace aguas, que está llena de vacíos en su argumentación. Sabemos que hay gente que la cree. Sabemos también que no basta burlarnos de ellas o simplemente desestimarlas porque por más ridículas que sean están allí y tienen consecuencias directas en la manera en que la gente entiende su realidad. Pero cuando intentamos discutir con alguien que realmente cree en ellas nos vemos “enganchados” y un discurso circular y sin salida que no siente la necesidad de basarse en evidencias sino en una comprensión “total” de la realidad.

La forma de enfrentarlas es hacer un esfuerzo penoso y paciente por meterse en las teorías de la conspiración por más delirantes que nos parezcan y entender sus causas y sus formas de argumentación, sus mecanismos, para poder desmontarlo desde dentro. Es un esfuerzo necesario porque el que cree en este tipo de teorías está más que dispuesto a dejar su libertad en manos de un líder fuerte que sea capaz de dar la batalla final contra las poderosísimas fuerzas del mal que conspiran. Las pocas veces en el siglo XX en las que las teorías de la conspiración se convirtieron en el discurso oficial de algún gobierno, las consecuencias fueron desastrosas.